Tendencias y Estrategias para 2030
En mis últimas clases no me han parado de mencionar a la generación Z. Una generación que varía entre los que nacieron entre el 95 y 2010. «Son el futuro», «Son los futuros compradores», «todas las marcas deben irse ganando a esta generación y alinearse a lo que buscan».
Un estudio de Bain & Company afirma que para 2030, se espera que el gasto de la Generación Z y la generación Alpha (nacidos después de 2010) se triplique en comparación con generaciones anteriores, apoderándose de un tercio del mercado.
Bloomberg en línea, por otro lado afirma que el consumo de lujo (de bienes) ha aumentado en los últimos años, alcanzando un récord de 345 mil millones euros en 2022.
Pero, ¿qué tan difícil es/ha sido para las marcas ganarse una generación como está?
Caracterizada por infiel, rebelde, disruptiva y tener gran afinidad con la tecnología, esta generación está en la mira de todos. Pues ha sido capaz de cambiar toda la estrategia de marca y los valores de muchos, como la sostenibilidad, algo que hoy en día es crucial.
Cambiando la industria

Aunque está generación no es difícil de convencer para gastar, sino por el contrarío es más consumista, las marcas ya conocen cómo mantenerlos activos, ahora están accediendo al mercado del lujo a una edad más temprana: entre los 15 años, frente a los 18-20 años de los millennials.
Se debe entender que su método principal para entrar en el mercado de lujo es gracias a la tecnología. A través de las redes sociales pueden admirarlo, conocerlo, entenderlo e incluso comprar.
¿Pero, cómo ganarse a la Generación Z en el mercado de lujo?
Según Pedro Fernandes de McKinsey, muchas marcas tienen programas de lealtad a medida que ofrecen exclusividad y una experiencia omnicanal que fusiona las plataformas de venta físicas y digitales.
A su vez lo hacen a través de eventos y una presencia activa en redes sociales.
Lo que la Generación Z busca
«Ines E», de Monogram París explicó en un artículo a través de su cuenta de Linkedin que la percepción del lujo ha evolucionado más allá de los precios altos y la exclusividad.
Pues ahora las marcas se enfocan en la sostenibilidad, autenticidad e individualidad. Un ejemplo es el auge del mercado de segunda mano.
Los Millennials y la Gen Z valoran los productos únicos y sostenibles, lo que impulsa la demanda de artículos de lujo de segunda mano. Además, su comodidad con las compras en línea han facilitado el crecimiento de plataformas de reventa de lujo digitales.
Este grupo demográfico ha encontrado en TikTok y otras plataformas digitales un escenario perfecto para expresar sus preferencias de lujo, compartiendo contenido sobre sus marcas favoritas como Prada, Chanel y Dior. Dior.
Un ejemplo claro, que además ayuda a posicionar la marca en particular, es el productos icónicos «lip oil». Esto además ayuda al engagement de la Generación Z con el lujo.
Por otro lado, marcas como Coach están adaptándose a este nuevo paradigma, lanzando campañas en China que promueven la autoexpresión entre los consumidores más jóvenes.
Estas iniciativas buscan fomentar la «confianza en sí mismos y la resiliencia» en un mercado laboral competitivo, con Tapestry, la empresa matriz de Coach, reportando un aumento del 50% en las ventas trimestrales en China, a pesar de una ligera disminución a nivel global.
¿En qué gastan?
A pesar de los desafíos económicos, especialmente notables en China, donde la tasa de desempleo entre los jóvenes de 16 a 24 años alcanzó un récord del 22%, la Generación Z continúa invirtiendo en ocio, servicios de belleza, bares y eventos deportivos.
La generación que gasta porque «lo merezco» está marcando el ritmo de la innovación y la sostenibilidad dentro de este mercado.
A medida que nos acercamos a 2030, las marcas de lujo enfrentan el desafío de adaptarse a las demandas de una generación que valora tanto la exclusividad como la expresión personal y la responsabilidad social.
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